03 diciembre 2008
Tipos de ampolletas
El gasto en iluminación representa cerca del 15% del consumo total de electricidad de cada casa, asi que hay que elegir bien las ampolletas. Existen varios tipos en el mercado:
Ampolletas de bajo consumo:
La bombilla de bajo consumo o lámpara fluorescente compacta gasta un 80% menos de energía que las incandescentes o tradicionales, dura entre ocho y 15 veces más y, aunque su precio es elevado, resultase económica, por su larga vida. Aunque hay que ser pacientes porque tardan más en encenderse. Lo otro es no encender las bombillas de bajo consumo, salvo que vayan a mantenerse encendidas durante al menos 20 minutos. Primero, porque su mayor consumo se produce al conectar el interruptor. Y también porque su vida se acorta cuando son encendidas y apagadas de manera constante.
Una bombilla de bajo consumo ahorra 20 kilogramos de CO2 al año respecto a otra incandescente. Al utilizar las bombillas incandescentes, se paga por calentar, no por iluminar, con lo cual se despilfarra la energía en forma de calor.
La bombilla de bajo consumo o lámpara fluorescente compacta contiene mercurio y metales pesados, elementos tóxicos que requieren un tratamiento especial, por lo que deben depositarse en un punto limpio, nunca con el resto de basura. En un principio no presentan fugas de mercurio, pero pueden resultar muy contaminantes cuando caen al suelo o estallan dentro de un contenedor de vidrio.
Incandescente:
Las incandescentes son las más comunes. Emiten luz ligeramente amarillenta y cálida, y poseen un filamento de tungsteno que se ilumina al calentarse a 2.000 ºC. Sin embargo, son las más ineficientes, ya que el 90% de la energía la transforman en calor y sólo el 10%, en luz. Son las más baratas y duran unas 1.000 horas.
Halógena:
Las halógenas proporcionan más luz (y más blanca) que las incandescentes, con el mismo elevado consumo. Utilizan bajo voltaje (12 voltios) y convierten el alto voltaje de los hogares con un transformador. Tienen la ventaja de durar el doble o el triple: la media es de 3.000 horas.
Fluorescente:
Los tubos fluorescentes requieren un gran consumo de electricidad en el momento de encenderse, por lo que es recomendable que se mantengan encendidas un largo tiempo, y no apagarlas y encenderlas de forma continuada. La media de vida de cada tubo es elevada, unas 8.000 horas.
LED:
Los LED son pequeños puntos de luz que consumen muy poca energía, un 90% menos que las incandescentes. Son indestructibles y no contaminan, incluso si se rompen. Utilizan bajo voltaje y duran millones de horas, pero su precio sigue siendo elevado. Como sólo precisan entre el 5% y 10% de la potencia del domicilio, en el futuro un hogar debería disponer de dos instalaciones eléctricas para no derrochar luz ni potencia: una de bajo voltaje para iluminación y otra de alto voltaje para los electrodomésticos. Incluso, se pueden conectar a energía solar o baterías.
Fuente: Publico.es